Lent has begun.

03-05-2017Pastor's LetterRev. Daniel J. Sullivan, S.J.

Dear Parishioners and Friends,

Lent has begun. There is a somber feeling to this season and the Stations of the Cross are a devotion that helps us to focus on specific moments of Jesus' journey to his crucifixion. It is so hard to grasp the reality that Jesus gave his life for each of us so that we would be saved from darkness and evil and he would be our path to eternal life.

Pope Francis describes himself as a "loved sinner". This expression comes from the writings of St. Ignatius of Loyola. This realization is a part of every Jesuit's identity. Because we know that we are loved unconditionally, we are able to face ourselves as sinners, take corrective action and live in right relationship with God.

The Responsorial Psalm for this First Sunday of Lent is Psalm 51. Pray with it during this week. Let it be like background music for your days. Linger with a word or phrase that captures your attention. Ask the Lord to give you the grace to grow into a deeper relationship with him. It is a free act of his will that Jesus loves and forgives you as you are.

Psalm 51

Have mercy on me, O God, in your goodness;
in the greatness of your compassion wipe out my offense.
Thoroughly wash me from my guilt
and of my sin cleanse me.

For I acknowledge my offense,
and my sin is before me always:
"Against you only have I sinned,
and done what is evil in your sight."

A clean heart create for me, O God,
and a steadfast spirit renew within me.
Cast me not out from your presence,
and your Holy Spirit take not from me.

Give me back the joy of your salvation,
and a willing spirit sustain in me.
O Lord, open my lips,
and my mouth shall proclaim your praise.

God bless you.
Fr. Dan Sullivan, S.J.
Pastor

Estimados Parroquianos y Amigos,

La Cuaresma ha comenzado. Hay un sentimiento sombrío a esta temporada y las Estaciones de la Cruz son una devoción que nos ayuda a concentrarnos en momentos específicos del viaje de Jesús a su crucifixión. Es tan difícil comprender la realidad de que Jesús dio su vida por cada uno de nosotros para que fuéramos salvos de las tinieblas y del mal y él sería nuestro camino hacia la vida eterna.

El Papa Francisco se describe a sí mismo como un "pecador amado". Esta expresión proviene de los escritos de San Ignacio de Loyola. Esta realización es parte de la identidad de cada jesuita. Debido a que sabemos que somos amados incondicionalmente, somos capaces de enfrentarnos a nosotros mismos como pecadores, tomar acciones correctivas y vivir en la relación correcta con Dios.

El salmo responsorial para este Primer Domingo de Cuaresma es el Salmo 51. Oren con él durante esta semana. Que sea como música de fondo para sus días. Permanezcan con una palabra o frase que capte su atención. Pídanle al Señor que les dé la gracia para crecer en una relación más profunda con él. Es un acto libre de su voluntad: el que Jesús te ama y te perdona como eres.

Salmo 51

Piedad de mí, oh Dios, por tu bondad,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
purifícame de mi pecado.

Pues yo reconozco mi delito,
mi pecado está siempre ante mí;
contra ti, contra ti solo pequé,
lo malo a tus ojos cometí.

Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un espíritu firme;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no retires de mí tu santo espíritu.

Devuélveme el gozo de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso;
abre, Señor, mis labios,
y proclamará mi boca tu alabanza.

Dios les bendiga,
Padre Daniel Sullivan, SJ
Parroco

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