Ofreciendo al Señor

Todo aquel cuyo corazón se conmovió y cuyo espíritu lo impulsó vino y trajo una ofrenda al Señor.

Éxodo 35:21

24 de octubre de 2020

Al principio del mes, compartí que este año estábamos pidiendo su apoyo financiero para la parroquia de una manera “silenciosa''. La decisión fue intencional sabiendo que, este año ha sido y seguramente seguirá siendo, un año inusual en nuestras vidas. Atravesando estas aguas tormentosas, nos unimos a usted en oración pidiendo por la paz en nuestros hogares, en nuestra comunidad de fe, la gran comunidad de Phoenix, y nuestro país.

Sabiendo que acudimos a la iglesia en tiempos de incertidumbre, espero que estemos proveyendo el ambiente de apoyo que usted busca. Nuestros ministerios se están reanudando y el programa de educación religiosa ha alcanzado su máxima capacidad de inscripción para este año. La escuela primaria está prosperando con ruidos gozosos de voces juveniles que resuenan a través de las instalaciones, y nuestro horario de Misas ha incrementado incluyendo así, la Misa de vigilia del sábado. Ciertamente, estamos en momentos inusuales, pero nos esforzamos diariamente para proveer la seguridad de la parroquia ya que es más que un lugar de adoración. Viene siendo una entidad de aliento que se encuentra en todos los que proclamamos la fe católica.

Como buenos administradores de los dones que Dios nos ha dado, les pido nuevamente que sean intencionados en su ofrenda para nuestra comunidad: su tiempo, talento o tesoro. Permítanos fortalecer la fundación de los diferentes ministerios y programas a través de su apoyo continuo. Aunque su ofrenda debe ser en diezmo, ya sea en persona durante la Misa o en línea a través de Online Giving, también se encuentra en el servicio como voluntario. O dirigiendo algún ministerio en el cual está involucrado, o le gustaría empezar. Si su corazón le está llamando con este propósito, por favor diríjase a mí y yo le daré indicaciones para realizar esta meta. Encuentre paz en este servicio.

Más información sobre donaciones en línea

Mientras sea parte de la adoración aquí en San Francisco, espero que encuentre consuelo y quietud al concluir la Misa, o mientras se sienta en silencio en la capilla Ignaciana. Y, a medida que concluye el año, espero que encuentre aliento en el cambio de temporada, y en los días y mañanas frescas.  Gracias por su devoción a San Francisco. El personal parroquial y la comunidad de Jesuitas en Phoenix, les pedimos por su constante apoyo económico y sus oraciones. A través de sus duraderos regalos financieros, están asegurando el futuro de nuestra comunidad de San Francisco Javier.

Con gratitude,
Padre Bob